LAS ESTRÍAS DE UN CAÑÓN


TECNOLOGIA


LAS ESTRIAS DE UN CAÑÓN
Por Domingo Tassara S.


El estriado de un cañón fue lo que vino a solucionar definitivamente lo que hoy se considera la función principal de éste, nos referimos a la de “dirigir” la bala no sólo en el sentido, si no, que también en dirección.

Resulta muy obvio -como apreciáramos en el artículo anterior- que un agujero pasante de extremo a extremo de una barra, sería simplemente un orificio.

Las estrías eliminan la posibilidad de llamarse simplemente “un orificio” porque tienen dos diámetros distintos.

UNO, corresponde a los campos de las estrías, y el OTRO a los valles de las estrías.

En el idioma inglés, existen dos términos que establecen estas mismas diferencias y son: el BORE y el GROOVE.

BORE, es el orificio que quedaba al retirar el BLANK; posteriormente se retiraba el material que al faltar dejaba impresas las estrías, y el fondo de los campos de éstas se definía como el GROOVE.

En general, el GROOVE corresponde al diámetro nominal de la punta, mientras que el BORE es el calibre.

Para una mayor claridad daremos algunos ejemplos:

a) El calibre .22 corresponde a 5,56 milímetros, PERO, su punta mide 5,58 de diámetro.
b) El calibre .30 que son 7,62 milímetros, mide 7,81.
c) Las de 7 milímetros miden 7,18.
d) Las del calibre .243 que son 6 milímetros miden 6,16 de diámetro.

Cabe hacer notar que la profundidad de las estrías es variable aunque no en mucho rango, independientemente del calibre.

En general van desde las 7 centésimas (0,07 mm.) hasta las 10 centésimas (0,10 mm.).

La similitud obedece a que lo que influye en la profundidad y el ancho es el material de la punta o su cubierta más que el diámetro.

El GROOVE llega a ser una centésima (0,01 mm.) menor que el diámetro nominal, para asegurar el sellado y que la “toma” de la estría –por la bala- sea perfecta.

COROLARIO: Mientras más blando sea el material de la camisa mejor le irán unas estrías profundas y anchas que eviten que la misma se “peine” patinando entre ellas.

No se debe olvidar que la precisión depende justamente de la rotación que el estriado le imprime a la punta.


“EL TRIUNFO HACE LA CAMARADERIA, LA DERROTA LA SOLIDARIDAD”


- D. Tassara S. -

FREE BORE

FREE BORE


Por Domingo Tassara S.



Al leer este término –inglés por supuesto- puede que no sepamos su traducción literal, pero, si expresamos “espacio de vuelo”, inmediatamente entendemos que significa este término.

No obstante, en mi política de entregar cada vez nuevos antecedentes que vengan a nutrir los conocimientos de aquéllos que se vienen incorporando a nuestras filas, haré una breve reseña al respecto.

FREE BORE, es el vuelo libre que realiza el proyectil desde el mismo instante en que empieza, es decir, al momento mismo del disparo- al abandonar la vainilla hasta que toma contacto con las estrías o ánima, como le conocemos localmente.

Mucho cañones tienen carencia de FREE BORE o espacio de vuelo, ésta es una ventaja a la hora de mejorar la precisión de un arma, sin embargo, en contra de esta facultad se manifiesta un aumento considerable de la presión, creando sobrepresiones que pueden ser realmente peligrosas, sobre todo si se está utilizando un proyectil recargado.

El contacto del proyectil o punta de la bala con las estrías se efectúa donde termina la ojiva del mismo –en otros términos- donde comienza la parte cilíndrica del mismo.

Sin embargo cuando se tiene –en un mismo calibre- puntas de diferente forma y/o peso, la distancia entre la base de la punta y la toma de las estrías varía.

Si se toma en consideración esta condición, entonces hay que determinar la distancia entre la base cilíndrica y las estrías.

Para determinar esta distancia se puede hacer de la siguiente manera: se introduce la bala o proyectil en la recámara hasta que toque el estriado o hasta que no avance más; en esta posición tratar de que ésta no se desplace hacia atrás, enseguida se introduce por la punta del cañón, una baqueta hasta que toque la punta de la bala o proyectil y se le practica una marca a ésta, a la altura de la boca del cañón.

Posteriormente se retira el proyectil y se procede al cierre del arma, se vuelve a introducir la baqueta hasta que toque el plano frontal del cierre (fogón), y se la vuelve a marcar a la altura de la boca del cañón.

Por diferencia, sabremos cual es la longitud total del cartucho cuando está tocando las estrías, que es cuando se obtiene la mayor precisión del mismo.

POR LO TANTO: SI DESEAMOS DARLE UN DETERMINADO VUELO LIBRE AL PROYECTIL O BALA , BASTA SIMPLEMENTE CON INTRODUCIRLO (CRIMPER) DESDE UNAS POCAS DECIMAS HASTA UN PAR DE MILIMETROS.

EL CRONÓGRAFO



BALISTICA

EL CRONOGRAFO


Por Domingo Tassara S.


Dentro de la balística –en la recarga- uno de los pilares fundamentales es el cronógrafo, el que algunos de nuestro medio no parecen consultar a menudo (?).

Conocer la velocidad desarrollada por la munición que utilizamos, es una necesidad práctica para todo tirador que desee mejorar su rendimiento utilizando el cartucho más idóneo para el arma empleada.

La evolución determinada por los avances tecnológicos, también sirve para poner en manos del hombre los instrumentos que antes estaban reservados a los laboratorios especializados.

En el Tiro Práctico -actividad que nos compromete y apasiona- los nuevos avances en el terreno del control y medición de velocidades están al alcance de cualquier mortal, tanto por la facilidad para comprarlos -sea personal o corporativo- como por la simplicidad de compresión para utilizarlos.

Con una mínima inversión podemos disponer de un mini-laboratorio portátil que nos acompañará en cada competencia de tiro ocupando muy poco espacio en nuestro bolso.

Silencioso y eficaz, se convertirá en un supervisor “técnico y moral” indispensable de nuestro que hacer deportivo.

Lo más importante es que el registro de datos nos permitirá potenciar el rendimiento de nuestra arma.
Uno de los "buenos" esel de COMPETITION ELECTRONICS de procedencia norteamericana.

Es un instrumento concebido y desarrollado con el fin de que cada tirador pueda conocer el comportamiento de la munición que está empleando, independientemente sea de fábrica o de recarga.

En Chile –actualmente- la recarga es una actividad incipiente, la que se encuentra “sometida” a la experiencia de quien realiza la función de recarga.

En lo personal soy partidario de una reglamentación que establezca:

1. Tenencia de máquina recargadora –exclusivamente- a deportistas del tiro, tanto de armas cortas o largas.
2. Estar inscrito como deportista.
3. Ser miembro de un club deportivo (control anual).
4. Licencia para la recargar por 5 años y renovables.
5. Revocación automática en casos de:
5.1 Venta de la máquina recargadora.
5.2 Pérdida de la condición de deportista.
6. Libre adquisición de elementos, pero, llevando el Libro de Consumos, a disposición de la Autoridad cuando se le requiera.

En nuestro país –al igual que otros- la recarga ha significado un “real alivio” para el bolsillo y ha servido para incrementar la responsabilidad, al tener que incorporar en la rutina de nuestra disciplina, nuevos conocimientos técnicos imprescindibles para desarrollarla con seguridad.

Aún cuando se cuente con los manuales originales de recarga, la experiencia siempre dictará más de una norma, de todas maneras.

Siempre habrá que “cotejar” la teoría con la práctica; es en esta segunda, en donde este instrumento adquiere una relevancia insospechada.

Los cronógrafos entregan su información de velocidad en m/segundos o pies/segundos, de acuerdo a lo requerido por el usuario.

Su manejo es sencillo y simple, algunos -como el nuestro- cuentan con 9 memorias de 10 registros cada una, entrega del promedio de las velocidades, la máxima y la mínima y por último la desviación porcentual de los valores máximo/mínimo.

Para su alimentación usa una batería de 9 volts. y tiene un compartimento paralelo para llevar “de repuesto” otra batería, por cuanto es muy común dejarlo encendido desde que se comienza hasta que se termina con su uso, existiendo un desgaste muy marcado de la batería; y no es “gracia” quedarse sin alimentación de energía al medio de una experiencia; es conveniente tener un eliminador de batería, de los que se conectan al automóvil, para casos de emergencia.

Su pantalla es de cristal líquido con lectura digital simple y clara.

Una de las condicionantes de uso del Cronógrafo es la cantidad de luz natural, puesto que basa su funcionamiento en un par de foto sensores, los que registran el paso del proyectil enviando los datos a la pantalla.

Existe los opcionales para ser usado “in door” o lo que es lo mismo al interior de un polígono.

Las varillas que sostienen los difusores de luz deben ser insertadas en los orificios exteriores de la caja si se trabaja con luz natural.

La técnica está en que los fotosensores detectan el paso del proyectil por una disminución momentánea de la luz; al registrarlo se genera un impulso eléctrico que envía una señal al reloj.

El primer impulso eléctrico pone el cronómetro en marcha y la detección del segundo lo detiene.

IMPORTANTE: Una luz inestable puede dar falsas medidas, por lo tanto, es recomendable trabajar bajo condiciones de luz lo más constantes posibles.

Una manera “simple” de detección es analizar las cifras entregadas, ya que si están muy por encima o muy por debajo de lo que “creemos” que deben entregarnos nuestras balas, será sinónimo de falla.

La altura que debe de pasar el proyectil por las celdas debe ser del orden de los 10 centímetros.

La distancia de disparo hacia el cronógrafo varía según el calibre del arma empleada.

Los campos electromagnéticos generados por las turbulencias en la boca del cañón pueden alterar su funcionamiento.

La temperatura operativa va desde 0º C. a 60º C., pudiendo ser almacenado entre los -10º C. hasta los 70º C.

El tamaño de los Cronógrafos, peso y prestaciones hacen de cada tirador un auténtico experto en balística, PERO, por sobre todo trae HONESTIDAD a nuestro medio.


“NO SOLO HAY QUE PARECER HONESTO, SI NO, QUE SERLO”


-Anónimo-

RECUERDE QUE...

CONSEJOS


RECUERDE QUE …



Por Domingo Tassara S.



Quizás este artículo no le llame la atención a un “tirador avezado”, PERO, nunca es demasiado tarde como para traer al recuerdo algunos sanos consejos para no perder la condición de “avezado”.

He aquí algunos que convienen tener siempre presente:

1. Mantener siempre un “gesto deportivo”.

2. Conocer “al revés y al derecho” la empuñadura de su arma. Es muy útil colocar un lápiz de grafito a la salida del cañón y tratar de escribir con él (?).

3. Ejercitar la “memoria táctil” del grip de su arma.

4. Cada dedo “tiene” su posición (ambas manos).

5. Tratar de obtener “siempre” la misma tensión muscular (ambas manos).

6. Tomar “intempestivamente” su pistola y encare un determinado blanco, sobre todo, cuando esté -ya sea- viendo TV, leyendo o escuchando radio.

7. Acostúmbrese a manipularla como si fuese “una extensión de su cuerpo”.

8. Sepa “siempre” donde está su arma (funda) con respecto a su mano hábil.

9. Recuerde que la mayoría de las Etapas son en CONDICION 1.


“LA PERSEVERANCIA CONDUCE AL DOMINIO”

¿CÓMO ENTRENAR ..., PARA UNA REALIDAD?

DEFENSA PERSONAL


¿CÓMO ENTRENAR…, PARA UNA REALIDAD?
Por Domingo Tassara S.

Los antiguos sistemas de entrenamiento cada día se van “quedando atrás”, sean por el avance que han experimentado las armas o por las disciplinas, tales como, la de I.P.S.C., I.D.P.A., 1911 Society y otras, que se “parecen” a los requerimientos para obtener un entrenamiento en la eventualidad de encontrarnos en una situación de riesgo que involucre un arma de fuego.

Como todo en esta Vida, nos encontramos que “lo bueno dura poco” y las mejoras que se han introducido a nuestra disciplina –el Tiro Práctico- que tiene un atractivo innegable, ha significado “alejarnos” de su significado inicial:

UN METODO DE ENTRENAMIENTO BASADO EN ACCIONES REALES

Los que practicamos esta disciplina sabemos que los STAGES o Etapas representan en gran medida situaciones susceptibles de ocurrir, PERO, a excepción de la División Producción, distan mucho de ser realizarse con lo que cualquiera entiende por ARMA DE DEFENSA -en especial- los de la División Open.

Otro punto –importante- a destacar es que cuando entrenamos o competimos, lo hacemos con la “ayuda” de protectores auditivos y lentes, por cierto.

SI, a lo segundo, pero, un NO rotundo a lo primero; por razones de salud y comodidad “sonora”, los empleamos.

En Defensa deberíamos acostumbrarnos a los “estampidos” de nuestra propia arma así como a quienes nos rodean –además- las interrupciones de disparo deberían ser decididas por nosotros mismos.

Y, lo que es más importante, el entrenar con la MANO HABIL más seguido; de tal forma que si somos lesionados en el brazo débil podamos continuar repeliendo con la “mano sana”.

Otra condición a cumplir, sería el de reemplazar las bruselas por cajas de cartón, para observar la trayectoria de la bala después de penetrar en ella.

La posición de tiro es fundamental, observo que desde hace tiempo que no se realizan pruebas parapetado, siempre “enfrentamos” un blanco totalmente descubierto y cómodos, y esto, en la realidad es -por decir lo menos- una fantasía.

Debemos mantener presente que los escenarios “en la realidad” incluyen vehículos, puertas, pasillos, etc. y que no se debe “olvidar” el buscar elementos de protección, porque así sucederá cuando nos vemos involucrados.

En el entrenamiento de Defensa Personal debemos procurar que nuestra arma de entrenamiento sea la misma que usaremos en un momento de peligro, y lo que es más aún, deberá estar “personalizada”, en lo referente a empuñadura, sistema de puntería y suavizado del disparador, entre otras.

COROLARIO:


“Sólo así lograremos minimizar los tiempos de reacción ante una eventual agresión”.

* * *

“MÁS VALE PREVENIR QUE CURAR”

- Adagio popular -