¿Y SIN ARMA..., QUÉ?

DEFENSA PERSONAL

¿Y SIN ARMA …, QUÉ?

Por Domingo Tassara S.


Múltiples pueden ser los factores por los cuales podemos ser despojados de nuestra arma de fuego, como p.ej.:

1. El agresor puede arrebatárnosla.
2. Perderla en el transcurso de un forcejeo.
3. Fallar debido a muchas causas.

La pregunta inmediata es: ¿QUÉ HAGO AHORA?.

Las alternativas son varias, que van desde la más comprensible hasta la más “extraña”, por decir lo menos.

Se puede portar un chaleco antibalas; es una opción pues –excepto- en el caso de los terroristas, los delincuentes comunes suelen disparar al pecho, no buscan matar, pretenden tan sólo evitar que les causemos problemas en su huida o durante su "trabajito".

Con esta prenda nos romperán un par de costillas y quedaremos inconscientes, pero, habremos salvado la vida.

Otro elemento que puede ser de utilidad es un cuchillo o una navaja, manejado con pericia y decisión puede ser tanto o más dañino que nuestra arma, a la vez que silencioso y con un ataque difícil de percibir por parte del delincuente.

Lo mismo podemos decir de los spray de defensa sobre la base de gas; hay que diferenciar que existen dos tipos comunes de elemento activo en los rociadores:

1. De gas CS
2. De gas OC

El de gas CS es lacrimógeno y está prohibido en nuestro país –incluso- está contemplado en la Ley de Control de Armas.

Su poder de detención es enorme, pues, al aplicarlo, su duración es de aproximadamente de 15 minutos. Algo importante, no afecta a los perros.

El de gas OC es en realidad el compuesto denominado OLEORESIN CAPISCUM, es decir, Extracto de Pimienta de Cayena (no jugo) que causa lagrimeo y afecta el sistema respiratorio. Hay casos de estornudo, tos y vómito por un lapso de 45 minutos.

Por otro lado, también es factible portar una segunda arma de “auxilio” para casos especiales, pero, antes de armarnos como si se acercara la III Guerra Mundial, debemos tener en mente cuáles son nuestras posibles amenazas y como protegernos de ellas de manera racional y eficaz.

Como norma, un arma fiable con la munición adecuada soluciona una enorme cantidad de posibles problemas.

Y, finalmente se encuentran disponibles los artilugios denominados STUN, que no son otra cosa que elementos que descargan desde los 40.000 a los 200.000 voltios, y transmiten una intensidad máxima de 10 miliamperios, consiguiendo su inmovilidad por varios minutos.